España atraviesa una crisis de vivienda que combina precios al alza, hipotecas más caras y una oferta de alquiler que se reduce año tras año. El 11 de octubre de 2026, BBVA advirtió que se construirán menos casas de las previstas (entre 130.000 y 140.000 en dos años) y un estudio situó la caída de pisos en alquiler en Sevilla en un 72% desde antes de la pandemia, confirmando que el problema sigue sin resolverse y afecta a distintas ciudades españolas.
El origen inmediato de la tensión actual es la subida de tipos de interés del Banco Central Europeo, que ha llevado el euríbor al 3,22%, su nivel más alto en más de un año, encareciendo las hipotecas variables en cerca de 828 euros anuales para una hipoteca media. A la vez, los precios de la vivienda llevan tres años subiendo sin parar, mientras caen tanto las compraventas como las hipotecas firmadas, aunque los bancos prestan cada vez más dinero por cada crédito concedido.
En paralelo, el parque de alquiler se ha reducido drásticamente: de 900.000 a 510.000 pisos disponibles en siete años según Idealista, con Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla concentrando buena parte de la caída. Parte de esa vivienda ha ido a parar al alquiler turístico (341.000 pisos en toda España), lo que ha llevado a administraciones como Canarias o el Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por el PSC de Jaume Collboni, a aprobar normas para limitarlo, mientras expertos como Javier Burón señalan la falta histórica de una política pública de vivienda en España.
Una encuesta citada el 4 de octubre de 2026 mostró que 45 de cada 100 españoles quieren que el gobierno controle los precios de la vivienda, aunque no hay consenso sobre cómo hacerlo: otros prefieren más construcción pública y muy pocos confían en que el mercado lo resuelva por sí solo.
Queda por ver si el euríbor seguirá subiendo o empezará a bajar antes de fin de año, algo en lo que los expertos citados no coinciden. En Barcelona, la subida del impuesto a los pisos turísticos debe votarse de nuevo en el pleno municipal en diciembre de 2026 para ser definitiva, y el Ayuntamiento planea prohibir estos pisos a partir de 2028. También está pendiente si el Gobierno central avanza en su estudio para congelar alquileres y si se adoptan medidas que frenen la caída de la construcción prevista por BBVA para 2026 y 2027.
Desde 2020 casi desaparecieron los pisos en alquiler en Sevilla. Los pocos que quedan cuestan más: 13,4 euros por metro cuadrado. El Gobierno quiere congelar algunos alquileres, pero los dueños están sacando sus casas del mercado.
El banco BBVA (uno de los mayores bancos españoles) dice que se construirán muchas menos viviendas de las que se pensaba. En lugar de las casas que se planeaban, solo se terminarán entre 130.000 y 140.000 en los próximos dos años. Esto significa que el problema de falta de viviendas en España se va a quedar igual o empeorar.
Los bancos están cobrando más dinero por los préstamos para comprar casa. Esto ocurre porque el precio del dinero en general ha subido en toda Europa. Los expertos dicen que quien quiera comprar casa debería hacerlo pronto, antes de que las cuotas sean más altas.
El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado provisionalmente aumentar mucho el impuesto que pagan los propietarios de pisos turísticos: quien tenga cuatro o más pagará el triple de lo normal. La idea es que haya menos pisos turísticos y más viviendas normales para vivir.
España tiene más de 341.000 apartamentos alquilados a turistas, especialmente en Málaga y la costa. Estos pisos no están disponibles para vivir, lo que agrava la falta de casas asequibles. Canarias acaba de cambiar las reglas para controlar esta situación.
Desde 2018, la oferta de pisos para alquilar ha caído casi a la mitad en España. Barcelona es la más afectada, con 94.000 viviendas menos. El gobierno aprobó leyes que limitaban los precios del alquiler, y desde entonces muchos dueños prefieren sacar sus pisos del mercado.
Los precios de las casas seguirán subiendo mucho más que los salarios hasta 2028. Los bancos predicen que cada año se encarecerán entre un 5% y un 7%, porque se construyen muchas menos viviendas de las que necesita la gente.
En siete años, las viviendas disponibles para alquilar bajaron de 900.000 a 510.000. Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla concentran más de la mitad de esta caída. Los precios suben porque hay menos pisos.
Los bancos están dando créditos más grandes para comprar casa, pero menos gente los pide. El dinero prestado crece el doble de rápido que el número de hipotecas firmadas. Esto pasa porque las viviendas son cada vez más caras y los tipos de interés suben.
Las viviendas protegidas (casas más baratas que el Estado ofrece a familias con poco dinero) han subido de precio un 4% en Andalucía durante el último año. El problema: las casas normales suben mucho más rápido, hay poca oferta de viviendas baratas y más gente compite por ellas.
Un experto en vivienda dice que el PP quiere volver al modelo de los noventa, cuando los precios subieron muchísimo. Explica que España nunca tuvo una política pública de vivienda como otros países europeos y por eso ahora es tan caro vivir. Una encuesta muestra que 45 de cada 100 españoles quieren que el gobierno controle los precios.
El dinero que piden los bancos para los préstamos de vivienda está subiendo mucho. Por eso quien quiera comprar casa tiene que pagar cuotas mensuales más caras. Además, los precios de las casas también están subiendo, así que comprar está siendo cada vez más difícil para la gente normal.
Los pisos y casas en España no dejan de subir de precio desde hace tres años. Pero al mismo tiempo, cada vez hay menos gente que puede permitirse comprarlas, así que disminuyen las ventas.
Menos gente está pidiendo dinero a los bancos para comprar casa. Esto ocurre porque las viviendas son muy caras y los préstamos cuestan más dinero que antes.
Un estudio dice que muchas familias que alquilan no tienen dinero suficiente para juntar lo que piden como entrada al comprar una casa. Esto significa que quedarían atrapadas en el alquiler de por vida, sin poder ser dueños de su vivienda.
El euríbor, que es el número que determina cuánto pagas de hipoteca cada mes, ha llegado a su nivel más alto en más de un año: 3,22%. Si tu crédito se revisa ahora, pagarás casi 70 euros más cada mes. El culpable es el Banco Central Europeo, que ha subido los tipos de interés porque hay demasiada inflación.