
Los precios de las casas seguirán subiendo mucho más que los salarios hasta 2028. Los bancos predicen que cada año se encarecerán entre un 5% y un 7%, porque se construyen muchas menos viviendas de las que necesita la gente.
España tiene un problema: hay muchas más personas buscando casa que viviendas disponibles. Desde 2019 se han formado 1.250.000 nuevos hogares (parejas que se van a vivir juntas, gente joven que sale de casa de sus padres), pero solo se han construido 597.000 viviendas nuevas. Los bancos (BBVA, CaixaBank, Bankinter) y las agencias que califican la salud financiera de los países coinciden en que los precios van a seguir subiendo año tras año. El problema es que la construcción va muy lenta: los empresarios invierten poco en pisos nuevos porque les sale caro, y los tipos de interés son altos (cuando pides un crédito para comprar casa, tienes que pagar más dinero al banco).
Si los precios suben el 18% hasta 2028 y los salarios no crecen al mismo ritmo, comprarse una casa será cada vez más difícil para la mayoría. Esto afecta especialmente a menores de 40 años. El mercado de alquiler también subirá, porque los propietarios suben las rentas cuando ven que las casas valen más. A corto plazo, poco va a cambiar: faltan pisos y la construcción es lenta. Las personas que no tengan casa tendrán que esperar o pagar más, tanto si compran como si alquilan.