
El dinero que piden los bancos para los préstamos de vivienda está subiendo mucho. Por eso quien quiera comprar casa tiene que pagar cuotas mensuales más caras. Además, los precios de las casas también están subiendo, así que comprar está siendo cada vez más difícil para la gente normal.
El Euríbor es el precio que los bancos se cobran entre sí cuando se prestan dinero. Cuando sube, todos los bancos suben también lo que nos cobran a nosotros por las hipotecas (los préstamos para comprar casa). Ahora mismo está en el 3,2%, el nivel más alto en dos años. Esto ocurre en un momento en el que ya había malestar social: la gente ve que no puede permitirse una vivienda, los pisos cuestan caros y los alquileres también. En Galicia, por ejemplo, más gente ahora vive de alquiler (17%) que pagando una hipoteca (15,8%). A pesar de todo, paradójicamente, muchas personas siguen firmando hipotecas nuevas porque el alquiler ya cuesta casi lo mismo que pagar una casa propia.
En la práctica, esto afecta directamente a tu dinero: si tienes o quieres una hipoteca, pagarás más cada mes. Si estás buscando casa, tienes menos opciones porque todo cuesta más. La gente joven especialmente está atrapada: alquilar es caro, comprar es imposible, y aunque sigan firmándose hipotecas, es porque la gente prefiere endeudarse a largo plazo que pagar alquileres mensuales insostenibles. El gobierno tendrá que tomar decisiones sobre vivienda pública y regulación del mercado si quiere que esto cambie.