
Las viviendas protegidas (casas más baratas que el Estado ofrece a familias con poco dinero) han subido de precio un 4% en Andalucía durante el último año. El problema: las casas normales suben mucho más rápido, hay poca oferta de viviendas baratas y más gente compite por ellas.
En Andalucía existe un programa de viviendas protegidas (VPO), que son pisos y casas que el Gobierno vende a precio reducido a familias que no tienen mucho dinero. Estas viviendas son más baratas que las del mercado normal. Hasta ahora, los precios de estas casas baratas subían poco. Pero ahora resulta que suben a un ritmo muy lento (4% anual) mientras que las casas normales suben mucho más deprisa (más del 13%). Además, el problema es que hay muy pocas viviendas protegidas disponibles y cada vez más familias las quieren. Esto significa que la gente pobre tiene cada vez más difícil acceder a una casa asequible.
Para una familia de Andalucía con ingresos bajos, esto significa que cada vez es más complicado comprar o alquilar una casa. Aunque las viviendas protegidas suben menos de precio que las normales, hay muy pocas disponibles. Muchas familias que podrían entrar en el programa de vivienda barata no encuentran opciones. El próblema real es la falta de casas asequibles en el mercado.