
El PP (el partido de centro-derecha más grande de España) negocia con Vox (partido de extrema derecha) para no perder el control del Senado. La izquierda ya firmó un pacto para intentar quitárselo. Si el PP y Vox lo consiguen, tendrían más peso para elegir a jueces del Tribunal Constitucional.
El Senado es la segunda cámara del parlamento español. Tiene menos poder que el Congreso, pero sirve para aprobar ciertas leyes y, sobre todo, para elegir a jueces de instituciones clave. Ahora mismo el PP (Partido Popular, de centro-derecha) tiene mayoría allí, es decir, manda. Pero se acercan elecciones generales el 29 de noviembre y la izquierda ha formado una lista única llamada 'Senado de progreso', del PSOE (el partido socialista, que gobierna España con Pedro Sánchez) y Frente Amplio. Esa alianza de izquierdas podría quitarle al PP su mayoría. Para evitarlo, el PP de Alberto Feijóo (su líder) negocia con Vox para sumar votos. Lo que está en juego de verdad es quién elige a los jueces del Tribunal Constitucional (el tribunal que decide si las leyes son o no legales) y a los miembros de otros organismos importantes. Sus mandatos llevan caducados desde diciembre de 2025 y hay que renovarlos.
Lo que se decida en el Senado después de las elecciones del 29 de noviembre afectará a quiénes son los jueces que supervisan las leyes del país durante los próximos años. Esos jueces deciden, por ejemplo, si una ley de vivienda, de impuestos o de amnistía es legal o no. Para la gente de a pie, el resultado de esta negociación entre PP y Vox determinará quién controla ese árbitro invisible que vigila al gobierno.