Yolanda Díaz, la ministra de Trabajo, intenta cerrar una subida del salario mínimo interprofesional (SMI) antes de que el Gobierno se disuelva por las elecciones generales del 29 de noviembre. Para ello ha convocado a un grupo de expertos con el encargo de preparar en menos de un mes una propuesta de subida que compense la inflación, que se sitúa en el 4,9%. La medida sigue siendo noticia porque los dos grandes sindicatos, CCOO y UGT, han elevado la presión pidiendo una subida mayor de la que maneja el Gobierno y han convocado una huelga general para el 11 de noviembre.
Todo arrancó el 7 de octubre, cuando se conoció que Díaz quería tener aprobada la subida del SMI para 2027 antes de las elecciones, de modo que quedara como un logro cerrado antes de un posible cambio de Gobierno. Al día siguiente, el 8 de octubre, se detalló que el objetivo era que la subida igualara al menos el 4,9% de inflación, y que el Ejecutivo puede aprobarla por decreto, sin pasar por el Parlamento. El 13 de octubre, CCOO y UGT pidieron ir más allá: una subida del 7%, que llevaría el SMI de unos 1.220 euros a 1.300 euros mensuales, y recordaron que este año la subida ya aprobada fue solo del 3,1%, muy por debajo de la inflación acumulada.
A día de hoy, la decisión final sigue sin cerrarse: el proceso está en manos de los expertos convocados por Díaz, mientras sindicatos y organizaciones empresariales presionan en direcciones opuestas antes de que las elecciones del 29 de noviembre puedan cambiar quién decide esto.
CCOO y UGT, los dos sindicatos mayoritarios, piden formalmente una subida del 7% del salario mínimo y han convocado una huelga general para el 11 de noviembre para presionar sobre esta y otras reivindicaciones laborales y de vivienda. Por parte empresarial se citan advertencias generales sobre el impacto en pequeñas y medianas empresas, aunque no se recoge una postura formal de una patronal concreta ni cifras de una encuesta ciudadana sobre el tema.
Queda por ver qué propuesta final elaboran los expertos convocados por Yolanda Díaz y si el Gobierno logra aprobar por decreto la subida del SMI antes del 29 de noviembre. También está abierto si el Ejecutivo acepta la petición sindical del 7% o se queda en una cifra más cercana al 4,9% de inflación, y qué impacto tendrá la huelga general convocada para el 11 de noviembre en esa negociación. Si no hay acuerdo antes de las elecciones, la decisión quedaría en manos del próximo Gobierno.
Los dos sindicatos más grandes de España (CCOO y UGT) le piden al Gobierno que suba el salario mínimo un 7% en 2027, lo que supondría pasar de unos 1.220 euros a 1.300 euros al mes. Lo hacen para compensar la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores por la inflación.
Yolanda Díaz, la ministra de Trabajo, ha pedido a un grupo de expertos que preparen rápidamente una propuesta para subir el salario mínimo. La subida debe compensar el aumento de precios que sufren los españoles, especialmente los más pobres. Todo debe estar listo antes de noviembre, justo antes de las elecciones generales.
La ministra de Trabajo ha convocado a expertos para aprobar una subida del salario mínimo antes del 29 de noviembre, cuando hay elecciones generales. Quiere cerrar esta medida antes de que el Gobierno se disuelva. Es un movimiento político para dejar un logro hecho antes de irse.