
El Tribunal Constitucional rechazó la demanda de la Xunta gallega contra la ley estatal de vivienda de 2023. El tribunal dice que es legal poner más obstáculos a los desahucios cuando el propietario es una gran empresa o tiene muchas viviendas, porque la vivienda tiene una función social que la Constitución permite regular.
La Xunta es el gobierno de Galicia, dirigido por el Partido Popular. En 2023, el Gobierno nacional aprobó una ley para controlar los precios de los alquileres y proteger a los inquilinos cuando los desahucian, especialmente si el propietario es una empresa grande o posee muchas viviendas. La Xunta se quejó diciendo que eso violaba derechos básicos: la propiedad privada y la igualdad ante la ley. El Tribunal Constitucional es la máxima instancia de justicia en España; es quien dice qué es legal según la Constitución. Ahora ha fallado que la Xunta estaba equivocada: la ley es legal porque la Constitución permite que el derecho a la propiedad se limite si se justifica por el bien común, en este caso el derecho a la vivienda.
Para la gente normal, esto significa que si un pequeño propietario alquila su vivienda, los desahucios serán igual de rápidos que antes. Pero si una empresa grande desahucía a alguien que no puede pagarse otro alojamiento, ahora hay un proceso más lento de mediación. En la práctica, un inquilino vulnerable gana más tiempo si es desahuciado por una grande empresa, pero un propietario particular mantiene sus derechos. Los precios del alquiler seguirán regulados como marca la ley de 2023.