
El Tribunal Constitucional ha decidido que se puede perdonar el delito de malversación en el que fue condenado Carles Puigdemont, el antiguo presidente de Cataluña que estaba escondido fuera de España. Esta decisión abre el camino para que Puigdemont vuelva al país sin riesgo de ser detenido.
Carles Puigdemont fue presidente de la Generalitat (el gobierno de Cataluña) hasta 2017. Ese año organizó un referéndum ilegal para que Cataluña se independizara de España. Fue condenado por malversación (gastar dinero público de forma ilegal) y se fue de España para evitar la cárcel. El nuevo gobierno español aprobó una ley de amnistía (perdón para los políticos independentistas) que debía borrar sus delitos. Pero el Tribunal Supremo (el tribunal más alto) se negó a aplicarla. Ahora el Tribunal Constitucional (que arbitra sobre las leyes) ha dicho que la amnistía SÍ se debe aplicar, incluso para la malversación. Esto significa que Puigdemont puede volver sin miedo.
En la práctica, Puigdemont puede volver a España sin ser detenido. El juez que llevaba su caso ha levantado la orden de búsqueda. Los demás políticos independentistas condenados por malversación también se benefician de esta decisión. Las elecciones del 29 de noviembre suceden en este contexto: es posible que Puigdemont participe en la campaña. Esto cierra un capítulo de tres años en los que un expresidente estaba fugado. Para la ciudadanía normal, significa que un conflicto político enquistado avanza hacia una resolución, aunque sea polémica.