
Felipe VI visitó Ceuta y dejó claro que una buena relación con Marruecos solo es posible si aceptan que Ceuta pertenece a España. El Rey pidió al Gobierno y a la Unión Europea que defiendan esta posición. Es su mensaje político más fuerte desde la crisis de Cataluña en 2017.
Ceuta es una ciudad española rodeada de territorio marroquí, en la costa norte de África. Marruecos ha cuestionado durante años si Ceuta y otra ciudad cercana llamada Melilla realmente pertenecen a España. En septiembre, miles de personas cruzaron desde Marruecos a Ceuta por el mar, lo que la gente llamó "invasión". El Rey Felipe VI es el monarca español, la cabeza del Estado. La Unión Europea (UE) es el grupo de países europeos unidos económicamente. El Gobierno español es quien gestiona el país día a día. Esta visita del Rey y sus palabras son importantes porque suena como un aviso: España no va a ceder sobre Ceuta, y quiere que otros la apoyen.
Lo que el Rey ha dicho importa porque marca la línea roja que España no va a cruzar sobre Ceuta. Esto afecta a los ciudadanos de esa ciudad, que vivirán con menos miedo si ven que el país entero respalda su pertenencia a España. También puede cambiar cómo negocia el Gobierno con Marruecos en los próximos meses. La tensión con Marruecos no desaparece, pero ahora el Reino Unido sabe dónde están los límites de España.