
Diputados socialistas no entienden la explicación del Gobierno sobre cómo llegaron 70.000 migrantes a Ceuta en julio. Sánchez dice que no se podía prever, pero documentos desclasificados muestran que había avisos previos. El partido está descontento y ve difícil defender este mensaje.
En julio pasado, decenas de miles de migrantes llegaron a nado a Ceuta, una ciudad española en la costa de Marruecos. El Gobierno, dirigido por Pedro Sánchez (presidente de España, del partido socialista), sostiene que ningún aviso permitía anticipar una llegada tan masiva. Sin embargo, la semana pasada publicaron documentos que prueban que los servicios de inteligencia españoles (CNI) habían avisado que algo grande iba a ocurrir. Ahora, los propios diputados del PSOE (el partido socialista) dicen que no entienden cómo defender una explicación que contradice esos papeles. Es como si el Gobierno dijera "no sabíamos" y luego publicase pruebas de que sí sabía algo. Los socialistas están confundidos y molestos internamente.
La realidad para la gente corriente es que hubo una avalancha de migrantes en Ceuta que el Gobierno no pudo frenar. Lo importante ahora es realojar a esas personas y garantizar la seguridad fronteriza. Que el Gobierno conociera avisos o no es un debate político, pero no resuelve el problema de fondo: cómo controlar las fronteras españolas cuando otros países vecinos no colaboran. Sin importar quién tenga razón en la disputa sobre qué se sabía, la solución debe pasar por acuerdos internacionales reales y recursos para atender a los migrantes que llegan.