
El presidente del Tribunal Constitucional (el máximo juez de España) parece haber adelantado qué va a decidir sobre si se perdona a Carles Puigdemont (líder independentista catalán) por el golpe de 2017. Esto enfada a los jueces porque rompe las reglas: un presidente no puede contar el resultado antes de que todos voten.
El Tribunal Constitucional es el máximo tribunal de España. Juzga si las leyes respetan la Constitución. Carles Puigdemont intentó que Cataluña se independizara en 2017 (el 1-O). El gobierno aprobó una ley de amnistía (perdón) para algunos acusados de ello. Ahora el Tribunal Constitucional debe decidir si esa ley es legal. El presidente del tribunal, Conde-Pumpido, parece haber dicho algo en público que sugiere ya sabe cuál será la sentencia, antes de que los otros jueces voten. Los abogados dicen que esto es un escándalo porque los jueces deben deliberar en secreto sin mostrar sus cartas.
Lo que está pasando es que hay una batalla política dentro de las instituciones. Si un juez presidente hablaba antes de tiempo, eso es un problema de procedimiento. Pero la clave es: en los próximos días el tribunal votará de verdad. Lo que importa a la gente es si Puigdemont y otros se ven perdonados o no, y si la amnistía aguanta el control de constitucionalidad. El resultado real llegará pronto.