
El Gobierno vasco va a gastar casi 100 millones de euros para comprar 510 pisos en San Sebastián que estaban en manos de un gran fondo de inversión llamado Blackstone. Así evita que esas casas pasen a alquilarse a precio de mercado libre, lo que habría disparado el alquiler de 1.700 personas.
En el barrio de Benta Berri, en San Sebastián, hay unos 510 pisos que se construyeron en los años 90 con dinero público y con una condición: tenían que alquilarse barato. Pero esa condición iba a caducar en 2028. Cuando eso pasa, el dueño puede alquilar la casa a quien quiera y al precio que quiera. El problema es que esas casas habían acabado en manos de Blackstone, un enorme fondo de inversión americano que compra viviendas para ganar dinero. Si el fondo ponía esos pisos en el mercado libre, las familias que vivían allí pagando entre 600 y 900 euros al mes podrían verse obligadas a pagar 1.600 euros o irse. El Gobierno vasco (el equipo político que gobierna el País Vasco) ha decidido comprarle esos pisos a Blackstone antes de que eso ocurra, para que sigan siendo alquileres asequibles.
Las 1.700 personas que viven en Benta Berri no tendrán que buscarse otro piso ni pagar el doble de alquiler. Sus contratos seguirán siendo sociales, con precios entre 600 y 900 euros. El Gobierno vasco también prepara una ley para evitar que esta situación se repita con otros pisos protegidos en zonas donde el alquiler es muy caro.