
Los tribunales europeos y españoles ya han dicho que la amnistía (perdón para políticos catalanes) es legal. Ahora todos miran al Tribunal Supremo para que la aplique de una vez y cierre este asunto que lleva años enquistado.
En 2017 hubo un intento de independencia en Cataluña que se llamó el procés. Los líderes, incluido Carles Puigdemont, fueron acusados de delitos. El Gobierno español aprobó una ley de amnistía (perdón legal) para cerrar esa herida. El Tribunal Constitucional (TC, que controla que las leyes sean correctas) ha dicho que la ley es válida. El TJUE (Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que es como el juez supremo de Europa) también la ha respaldado. Ahora el TC está presionando al Tribunal Supremo (TS, el juez más importante de España) para que finalmente aplique esta amnistía a Puigdemont y cierre el caso.
En la práctica, esto significa que el caso de Puigdemont llegará a su fin en los próximos meses. Los cargos contra él y otros líderes independentistas serán retirados por ley. Para Cataluña y España, cierra un capítulo largo de enfrentamiento judicial. El Supremo ya no tiene escapatoria: aplicar o no la amnistía es solo una decisión de timing, no de fondo.