
Podemos y ERC (un partido independentista catalán) han hecho un acuerdo para trabajar juntos en las elecciones del 29 de noviembre. Pero esto ha molestado a otros partidos de izquierda que querían ir todos unidos. Faltan solo cuatro días para cerrar las listas electorales y todo se complica.
En España hay varios partidos de izquierda: el PSOE (el partido socialista grande), Podemos (la izquierda más radical), ERC (un partido que quiere la independencia de Cataluña), y los Comuns (otro partido de izquierda, fuerte en Cataluña). Llevan meses intentando unirse para competir mejor contra la derecha en las elecciones. Rufián es el portavoz de ERC en el Parlamento. Lo normal sería que todos los partidos pequeños de izquierda se juntaran en una sola candidatura, pero ahora Rufián ha hecho un pacto aparte con Podemos, y los Comuns dicen que así se rompe la unidad que tanto decían que querían.
Lo que está pasando es que la izquierda fragmentada pierde fuerza. Si antes de las elecciones ya hay desconfianza entre sus propios partidos, es más fácil que la derecha gane votos. Para la gente normal, esto significa que es menos probable que salga un gobierno de izquierda después del 29 de noviembre. Además, si los partidos pequeños no se organizan bien, algunos podrían perder representación en el Parlamento simplemente por no haber trabajado juntos.