
Los aliados políticos del Gobierno piensan que Pedro Sánchez no señala a Marruecos por la crisis migratoria porque el país podría tener información privada robada de sus móviles. Sánchez lo niega, pero la sospecha crece entre sus socios.
Pedro Sánchez es el presidente del Gobierno español, que depende de varios partidos más pequeños para tener mayoría en el Parlamento (entre ellos Podemos, ERC, Bildu, PNV y Sumar). En 2022, hace tres años, los móviles de varios ministros fueron infectados con Pegasus, un programa de espionaje que roba información privada. Hace poco, Marruecos permitió que decenas de miles de personas cruzaran hacia la ciudad española de Ceuta sin control. El Gobierno no ha culpado directamente a Marruecos de esto, y sus aliados empiezan a preguntarse por qué. Algunos de ellos ahora sugieren que Marruecos podría estar usando información robada de los móviles para chantajear al Gobierno y obligarlo a guardar silencio.
La realidad es que Sánchez ha sido muy cauteloso al tratar la crisis de Marruecos, sin culpar públicamente al país. Esto ha generado desconfianza entre sus socios parlamentarios, algunos de los cuales ahora especulan sobre chantaje sin pruebas concretas. Para la gente normal, lo que importa es que se resuelva la situación migratoria y que España tenga una política clara con Marruecos. Mientras tanto, el Gobierno sigue evitando entrar en explicaciones detalladas sobre sus motivos.