
Los servicios de inteligencia militar, el CNI (Centro Nacional de Inteligencia, que es como la policía secreta del Estado) y la Policía avisaron al Gobierno de que iba a haber un asalto masivo a Ceuta, la ciudad española en África. El Gobierno no hizo caso, y ahora hay documentos que lo prueban.
Ceuta es una ciudad española pequeña que está en el norte de África, en territorio marroquí, separada por el mar. El CNI y otros servicios de seguridad avisaron con antelación de que habría intentos masivos de personas saltando las vallas para entrar en la ciudad. El Gobierno de España, encabezado por el presidente, recibió estos avisos. Cuando finalmente ocurrió el asalto, el Gobierno fue criticado por no estar preparado. Ahora se han publicado documentos secretos que confirman que los servicios de inteligencia SÍ habían advertido, lo que significa que el Gobierno tenía la información y aun así no actuó.
Lo que importa a la gente normal es que Ceuta es un punto sensible: está en territorio africano y hay mucha presión migratoria. Si los servicios de seguridad avisan y no se refuerzan las defensas, cuando pasa algo la gente se pregunta por qué no estaban preparados. Esto afecta directamente a la sensación de control del Estado sobre su territorio y a cómo se decide dónde gastar el dinero en seguridad. Los ciudadanos verán que hubo avisos y no se actuó, lo que genera desconfianza.