
El Gobierno ha aprobado dos paquetes de medidas sobre vivienda para responder a las protestas por el desahucio de Maricarmen. Ahora necesita que Podemos y Junts (sus socios parlamentarios) voten a favor el viernes, pero ninguno ha confirmado su voto todavía.
El desahucio de Maricarmen, una mujer desahuciada de su casa en Madrid, generó una ola de protestas sociales hace poco. El Gobierno (que lo forman el PSOE, que es el partido socialista, y Sumar, su socio de izquierda) decidió aprobar medidas urgentes de vivienda para responder a la rabia ciudadana. Para sacar estas medidas adelante en el Parlamento, el Gobierno depende del voto de Podemos (partido de izquierda radical) y de Junts (partido independentista de Cataluña). Estos grupos apoyaron la investidura de Pedro Sánchez como presidente, pero no siempre votan lo mismo que el Gobierno en cada ley. El Gobierno ha dividido sus medidas en dos decretos: uno con casi todas las medidas (desahucios, alquileres, límites a fondos especulativos) y otro solo con la renovación automática de contratos. La votación es este viernes, en apenas 72 horas.
Lo que está en juego aquí son decisiones concretas que afectarán a millones de personas: si logran apoyo estos decretos, habrá más protección legal para quien alquila, límites a los fondos de inversión que compran viviendas, y ayudas para gente joven. Si no salen adelante, la situación sigue igual. El voto de Podemos y Junts es decisivo, pero ambos partidos están negociando hasta el último momento. El plazo de apenas 72 horas es apretado y genera incertidumbre. Lo probable es que al menos el primer paquete (con las medidas más consensuadas) salga adelante, pero la renovación automática de contratos tiene más riesgos.