
El Gobierno ha tomado control de Ceuta desde finales de agosto y está montando carpas y alojamientos temporales para los miles de inmigrantes que llegaron en julio. Hay unos 10.000 migrantes viviendo en la calle y playas, y el Gobierno quiere meter a todos en instalaciones ordenadas antes de fin de año.
Ceuta es una ciudad española pequeña (19,8 kilómetros cuadrados, 85.000 habitantes) pegada a Marruecos. A finales de julio entraron miles de inmigrantes de golpe. El Gobierno español (los ministros del presidente) pidió control total de la ciudad hasta fin de año para organizar la situación. Ahora hay unos 10.000 inmigrantes viviendo en playas y en la calle porque no caben en los centros de acogida. El Gobierno está montando carpas y alojamientos temporales en varios lugares para meterlos dentro antes de decidir qué hacer con cada persona (devolverlas a Marruecos, dejarlas en España, etc.).
Para la gente de Ceuta, esto significa que las carpas y playas empezarán a vaciarse poco a poco. Los servicios públicos locales (agua, limpieza, policía) dejarán de estar saturados. Para los inmigrantes, significa salir de la calle, pero también vivir en alojamientos temporales mientras la Administración decide sobre sus casos: unos volverán a Marruecos, otros pedirán asilo en España. El Gobierno espera meter a 6.000 personas en instalaciones decentes antes de fin de año.