
España e Italia han acordado eliminar los controles que revisaban a los viajeros entre los dos países. Italia los puso en agosto porque miles de migrantes entraron sin papeles por Ceuta, una ciudad española en el norte de África. Ahora los dos países han pactado quitarlos y compartir más información de seguridad.
Europa tiene una zona llamada Schengen (un acuerdo entre países europeos para viajar sin controles en las fronteras, como si fueran un solo país). Cuando hay una crisis de seguridad o migración, un país puede pedir permiso para volver a revisar a los viajeros en sus fronteras de forma temporal. Eso fue lo que hizo Italia en agosto: el gobierno de Giorgia Meloni (la presidenta italiana, de ideología conservadora) puso controles en puertos y aeropuertos a los viajeros que venían de España. Lo hizo porque miles de personas sin papeles habían entrado por Ceuta, una ciudad española pegada a Marruecos, en el norte de África. España respondió haciendo lo mismo con los viajeros que venían de Italia. Ahora, los ministros del Interior de los dos países han hablado por teléfono y han acordado no seguir con esos controles.
En la práctica, esto significa que viajar en avión o barco entre España e Italia vuelve a ser como antes: sin controles extra ni esperas adicionales en puertos y aeropuertos. Los dos países han acordado también compartir más información de seguridad para vigilar juntos quién entra en la zona europea sin papeles.