
La organización que representa a los empresarios españoles iba a intentar bloquear la huelga general del 11 de noviembre, pero ha dado marcha atrás. Su presidente había dicho que la impugnarían porque era política, no laboral. Al final no lo harán, entre otras razones porque los expertos avisaron de que sería muy difícil ganar.
Una huelga general es un día en que los trabajadores pueden no ir a trabajar para protestar por algo. La CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), que es la asociación que agrupa a los dueños de empresas en España, había anunciado que iba a intentar impugnarla ante los tribunales. Su argumento era que la huelga no era por motivos de trabajo sino para influir en las elecciones generales que se celebran poco después. Los sindicatos UGT y CCOO, que son las asociaciones que defienden a los trabajadores, la han convocado principalmente para protestar por el precio de la vivienda y pedir subidas de sueldo. Ahora la CEOE ha decidido no llevar el asunto a los tribunales antes del 11 de noviembre.
El 11 de noviembre habrá huelga general en España. Eso significa que los trabajadores podrán sumarse al paro si quieren, aunque habrá servicios mínimos garantizados en sectores esenciales como el transporte o la sanidad. Los organizadores apuestan más por las manifestaciones de la tarde que por la paralización del trabajo. Quien vaya a usar el transporte público o dependa de ciertos servicios ese día puede notar alteraciones.