
El Tribunal Constitucional está a punto de dictar una sentencia que ordenará al Supremo aplicar la ley de amnistía a los líderes independentistas catalanes. El Constitucional rechazó este martes una propuesta contraria y prepara otra que, previsiblemente, ganará y sentará doctrina para todos los casos.
El Tribunal Constitucional (el tribunal que interpreta la Constitución) y el Tribunal Supremo (el tribunal más alto en lo penal) llevan enfrentados meses por la ley de amnistía. El Parlamento aprobó esta ley en junio de 2024 para perdonar delitos políticos del procés catalán. El Supremo se ha negado a aplicarla en casos de malversación (uso de dinero público), argumentando que los líderes se enriquecieron. Pero el Constitucional ahora está revocando esa resistencia, caso a caso. Este martes rechazó una ponencia (propuesta de sentencia) de un juez que defendía la posición del Supremo. Cándido Conde-Pumpido, el presidente del Constitucional, está redactando ya la sentencia que, probablemente, se aprobará primero y marcará el camino: la amnistía debe aplicarse. Una vez que el Constitucional dicte esa sentencia, el Supremo tendrá que obedecerla por ley.
En la práctica, esto significa que los líderes independentistas condenados por malversación (Junqueras, Romeva, Turull y Bassa) probablemente serán amnistiados en los próximos meses. Puigdemont y Comín, que están procesados pero no condenados, tendrán levantada la orden de detención. El proceso judicial que comenzó con la aprobación de la amnistía en junio de 2024 se resolverá. Pero este enfrentamiento entre tribunales muestra una tensión profunda: hay jueces que han decidido no aplicar una ley porque la consideran injusta, algo muy grave en un Estado de Derecho.