
Un tribunal superior ha ordenado al Tribunal Supremo que perdone el delito de malversación a los líderes independentistas catalanes condenados por el proceso de independencia. La decisión es controvertida: cinco jueces están en contra. Ahora el Supremo debe decidir si obedece.
En 2017, catalanes que querían independizarse gastaron dinero público en campañas. El Tribunal Supremo (el más importante de España) los condenó por malversación, un delito que significa gastar dinero que no es tuyo. Luego, el gobierno aprobó una ley de amnistía (perdón general) para ese tipo de delitos. El Tribunal Constitucional (el que decide si las leyes son válidas) acaba de decir que el Supremo se equivocó al no aplicar la amnistía. Cinco jueces del Constitucional no están de acuerdo. Ahora el Supremo tiene que decidir si obedece a este tribunal y los perdona.
Lo que suceda ahora afecta a personas concretas: algunos líderes independentistas podrían quedarse sin antecedentes penales; otros que están fuera de España podrían volver. Para la vida normal de la mayoría, lo importante es si esto ayuda a que Cataluña y el resto de España dejen de estar en conflicto continuo. Los próximos días el Supremo debe responder si obedece al Constitucional.