
Dos tribunales españoles discrepan sobre quién tiene razón en la ley de amnistía. El Constitucional (tribunal que interpreta la Constitución) acusa al Supremo (tribunal más alto) de interpretar mal la norma y no seguir su verdadera intención.
En España tenemos varios tribunales. El Supremo es el tribunal más importante para los jueces normales; el Constitucional es especial y decide si las leyes cumplen la Constitución. Hace poco se aprobó una ley de amnistía (que perdona delitos políticos) para gente implicada en el independentismo catalán. El problema es que el Supremo no quiso amnistiar un delito llamado malversación (gastar dinero público sin permiso). Ahora el Constitucional le dice que está equivocado: que la ley amnistía también eso, aunque el Supremo no lo vea así.
Lo que pasa aquí afecta directamente a los detenidos o procesados por el procés catalán: unos podrían ser absueltos y otros no, según cuál de los dos tribunales tenga la última palabra. El conflicto entre el Constitucional y el Supremo muestra una tensión real en el sistema judicial español. Al final, habrá que esperar a ver cuál de los dos se impone o si llegan a un acuerdo. Mientras tanto, los casos quedan en el aire.