
El Tribunal Constitucional (la corte que protege derechos) empieza esta semana a estudiar si el Supremo (el tribunal más alto) actuó bien al rechazar amnistiar a los líderes independentistas catalanes. La decisión sobre el caso de Jordi Turull marcará el camino para Puigdemont y otros.
En 2023, el Gobierno aprobó una ley de amnistía (perdón legal) para los independentistas catalanes condenados por el procés de 2017. El Tribunal Supremo rechazó aplicarla a Puigdemont, Junqueras y otros líderes porque interpretó que cometieron malversación (gastar dinero público para beneficio personal). Ahora, el Constitucional (tribunal que controla si las leyes respetan la Constitución) revisa si el Supremo se equivocó. Esta semana debaten el primer caso: el del político Jordi Turull. Si el Constitucional dice que el Supremo se equivocó, la amnistía se aplicaría a todos los líderes independentistas, lo que permitiría que Puigdemont vuelva a España y Junqueras sea candidato en futuras elecciones.
La decisión del Constitucional tendrá consecuencias reales: si amnistía a estos líderes, Puigdemont podrá volver a España sin ser detenido y Junqueras podrá ser candidato electoral. Si rechaza la amnistía, estos políticos seguirán sin poder ocupar cargos públicos. Lo que pase esta semana determinará también cómo actúe el Supremo con los demás condenados del procés. Sea cual sea el fallo, habrá recursos y nuevas batallas judiciales.