
Los partidos de izquierda españoles están peleados entre sí por cómo formar una alianza electoral llamada Frente Amplio. Podemos quiere que Rufián (de ERC) sea el candidato principal en lugar de Ada Colau. Las negociaciones están rotas y cada uno quiere mandar.
El Frente Amplio es un intento de los partidos de izquierda (Podemos, ERC, IU y otros) de juntarse para las próximas elecciones. Ada Colau era la candidata elegida, pero ahora Podemos la quiere quitar y poner a Gabriel Rufián (político de ERC, partido catalán de izquierda). El problema es que nadie se pone de acuerdo: Podemos hace sus propias primarias, ERC quiere su propio candidato, e IU también se lanza. La negociación está tan mal que líderes como Colau y Montero (ministra de Podemos) hablan directamente para intentar arreglarlo.
Lo que pasa en el Frente Amplio afecta directamente a futuras elecciones. Si no se ponen de acuerdo, la izquierda puede presentarse dividida y perder votos. Los votantes prefieren coaliciones claras con candidatos definidos desde el principio, no improvisaciones de última hora. Esto también complica que bloques políticos enteros tengan una estrategia común clara de cara a los ciudadanos.