
Un estudio de Oxfam calcula que en España hay 770.000 personas con trabajo que quedan por debajo del umbral de pobreza después de pagar el alquiler o la hipoteca. Los que alquilan lo sufren tres veces más que los que tienen hipoteca: uno de cada tres trabajadores que alquila a precio de mercado es pobre tras pagar la renta.
La pobreza laboral es la situación de alguien que trabaja pero gana tan poco que no puede vivir con dignidad. En España se considera pobre laboral a quien ingresa menos de 12.220 euros anuales siendo una persona sola. Oxfam Intermón es una organización que lucha contra la pobreza y la desigualdad. El estudio analiza datos del Instituto Nacional de Estadística (INE, que recoge información oficial sobre cómo viven los españoles) y descubre que aunque hay 2,2 millones de trabajadores pobres en el país, cuando se suma el gasto de vivienda esa cifra sube a 3 millones. Esto es importante porque muestra que el problema de la vivienda cara no es solo un lujo inaccesible: es lo que empuja a trabajadores normales directamente a la pobreza.
Este estudio tiene consecuencias reales muy claras: muchas personas no pueden ahorrar, pedir créditos para emprender, o incluso gastar en educación y salud porque todo va a la vivienda. Al descontar la vivienda, donde más empeora la situación es en Madrid y Cataluña. El dato importante es que el alquiler afecta mucho más que la hipoteca, porque el inquilino paga precios de mercado mientras que muchos hipotecados fijaron su cuota hace años. Esto explica por qué el debate sobre vivienda ocupa tanto espacio en la política española.