
Un juez español está investigando a Zapatero por un posible soborno en el rescate de la aerolínea Plus Ultra. La prueba clave es el contenido de un teléfono que Estados Unidos interceptó hace 5 años y acaba de entregar a España dos meses después de acusarlo formalmente. Zapatero ahora reclama que se aclare cómo obtuvieron ese móvil y si se respetaron las garantías legales.
El juez José Luis Calama investiga el rescate de 53 millones de euros que el Gobierno concedió a la aerolínea Plus Ultra en 2021. La agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI) envió el contenido del móvil del ex-accionista de Plus Ultra Rodolfo Reyes a la policía española. Aquí viene lo raro: el teléfono fue interceptado en Miami el 9 de mayo de 2021, pero sus datos no llegaron a España hasta el 18 de marzo de 2026, ya con Trump de regreso en la Casa Blanca. El móvil contiene mensajes de WhatsApp donde otros directivos mencionan a Zapatero, pero sin conversaciones directas con él. Ahora Zapatero y su abogado denuncian que es sospechoso que EEUU espere exactamente 5 años y luego entregue los datos justo cuando Trump está enfadado con el Gobierno español.
La información fue obtenida durante la Administración Biden, pero no se incorporó al procedimiento español hasta marzo de 2026, cuando Trump ya gobernaba. El verdadero problema es que hay dos preguntas legítimas pendientes: ¿cómo obtuvieron el móvil? ¿Se respetaron las reglas internacionales para usar pruebas extranjeras? Si todo fue legal y transparente, Zapatero debería perder estos argumentos. Pero si hay irregularidades, todo el caso podría colapsar. El juez está intentando blindar la validez procesal de la prueba para evitar posibles nulidades. Mientras tanto, la tensión entre EEUU y España por temas de defensa es real, y eso ha alimentado sospechas de interferencia. En la calle, la gente ve que hay mucho dinero público que desapareció y un expresidente bajo investigación; eso preocupa más que los detalles procesales.