
José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente socialista, está imputado por un caso de corrupción con joyas valoradas en 1,3 millones de euros y supuesto tráfico de influencias. Lleva casi dos meses sin explicar públicamente qué pasó, y el Gobierno de Pedro Sánchez, que al principio lo defendía a capa y espada, ahora está bajando el tono y marcando distancia.
José Luis Rodríguez Zapatero fue presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE, partido de izquierdas). En mayo, la policía encontró joyas muy valiosas en su despacho que no sabe explicar de dónde salieron. También lo investigan por supuestamente ayudar a una aerolínea llamada Plus Ultra a cambio de dinero de sus socios, lo que se llama tráfico de influencias. El Gobierno actual, dirigido por Pedro Sánchez (también del PSOE), primero lo defendió mucho en público, diciendo que era una persecución política. Pero después de casi dos meses sin que Zapatero diera explicaciones públicas, el Gobierno está callándose más y dejándolo que se defienda solo.
En la práctica, esto significa que Zapatero sigue investigado y debe ir explicando ante el juez qué pasó con el dinero y las joyas. El Gobierno intenta no meterse más en el lío, así que ya no sale todos los días a defenderlo. Las explicaciones que prometió hace 20 días sobre las joyas todavía no han llegado, y eso es lo que genera la inquietud. En los próximos meses, si no da explicaciones públicas convincentes, más gente empezará a dudar de su inocencia, aunque en España la gente sigue siendo inocente hasta que un juez demuestre lo contrario.