
El gigante alemán Volkswagen va a cerrar plantas en Alemania y despedir a muchísima gente en todo el mundo, pero promete que las fábricas españolas de Pamplona y Martorell seguirán abiertas. La razón: necesita fabricar coches eléctricos pequeños y baratos en esas plantas.
Volkswagen es la empresa automovilística más grande de Europa, alemana, y tiene fábricas por todo el mundo. En España posee plantas en Pamplona (Navarra) y Martorell (Cataluña), donde fabrica coches. También tiene la marca Seat, que es española pero propiedad del grupo desde hace años. Ahora Volkswagen está en problemas: los coches eléctricos no se venden tan bien como esperaban, y necesita reorganizarse. Por eso cierra plantas en Alemania y despide gente, pero quiere mantener las españolas porque son rentables y las necesita para fabricar un nuevo tipo de coche eléctrico pequeño y barato.
Para las personas que trabajan en Pamplona y Martorell, esta noticia es positiva a corto plazo: sus empleos están seguros mientras otros cierren. Pero el futuro depende de que los coches eléctricos pequeños se vendan bien. En Andalucía, donde Seat produce coches tradicionales, la situación es menos clara: Seat sigue vendiendo pero pierde protagonismo frente a otras marcas del grupo. Para el conjunto de España, significa que la industria automovilística seguirá siendo importante, pero probablemente con menos empleo total y salarios que compitan siendo bajos.