
Volkswagen, la mayor empresa automovilística alemana, ha decidido no subir los sueldos de más de 600.000 trabajadores durante los próximos años. La medida, que ya está en marcha desde octubre, afecta también a las fábricas españolas y podría hacer que los empleados pierdan un 10% de su poder de compra. Es parte de un plan mayor para reducir costes porque la empresa está perdiendo dinero.
Volkswagen es el mayor fabricante de coches de Europa. Posee varias marcas: Volkswagen, Audi, Porsche, Skoda y Seat. Hace meses, la empresa anunció que despediría hasta 100.000 personas para ahorrar dinero. Ahora, además de los despidos, ha ordenado congelar los salarios: los trabajadores no recibirán ningún aumento hasta 2030. El sindicato IG Metall (la organización que representa a los trabajadores alemanes) reclama subidas del 5%, así que esto es una batalla importante en Alemania. Volkswagen también fabrica en España, en Martorell (Barcelona) y Landaben (Navarra), así que miles de españoles están afectados.
Si Volkswagen congela salarios hasta 2030, sus empleados españoles y alemanes verán cómo pierden dinero cada año porque la inflación (los precios) suben pero su sueldo no. Esto afecta a su hipoteca, comida y ocio. Para la economía, menos dinero en los bolsillos de los trabajadores significa menos compras, menos negocios en comercios y bares. Al mismo tiempo, si Volkswagen no recorta costes, podría cerrar plantas o despedir a más gente. Es un problema sin solución fácil.