
Cuando ves un anuncio de piso, el precio que sale es falso: vendedores piden un 15% más de lo que después aceptan. En algunas ciudades como Granada llegan a pedir el 35% más caro. Es como si fuera un juego de regateo donde todos saben que hay que bajar la oferta inicial.
Cuando alguien vende un piso, lo anuncia en portales como Idealista con un precio. Pero ese precio inicial casi nunca es el que se paga de verdad. El Periódico El País ha comparado lo que dicen los anuncios con lo que realmente pagaron los compradores en 57 ciudades españolas (mirando los documentos notariales, que son los oficiales). Resulta que hay una diferencia clara: los vendedores inflan los precios porque recuerdan cuando los pisos subían mucho de valor, pero los compradores no pueden pagar tanto. Esto es más acusado en unas ciudades que en otras.
Si buscas piso, ten claro: el precio del anuncio no es el final. En Madrid la rebaja media es del 11%, pero en Granada puede ser del 35%. Esto afecta a tu presupuesto: si un piso vale 300.000 euros en anuncio, podrías acabar pagando entre 267.000 y 210.000 según la ciudad. Conviene tener margen en la hipoteca y no confiar ciegamente en lo que ves en internet.