
Hay gente que compra miles de teléfonos falsos para crear perfiles mentirosos en redes sociales. Estos perfiles, llamados bots, apoyan a políticos de ultraderecha o atacan a sus rivales para influir en cómo vota la gente. Ahora es más difícil detectarlos porque las redes sociales han cerrado las herramientas que los investigadores usaban.
Los bots son perfiles falsos en redes sociales creados automáticamente por software. No son personas de verdad, sino cuentas que pueden compartir mensajes, dar likes o simular conversaciones para hacer que algo parezca más popular. Las «granjas de bots» son lugares físicos donde se almacenan muchos teléfonos manipulados que funcionan juntos. En las últimas elecciones, especialmente desde 2016, la ultraderecha (los políticos de extrema derecha) ha aprovechado esto para difundir mentiras, defender a sus candidatos o atacar a rivales. Casos como el de Donald Trump en 2016, Javier Milei en Argentina o incluso políticos españoles como Pablo Casado han usado o sido beneficiados por estas técnicas. Lo grave es que ahora es casi imposible saber si una cuenta es real o falsa, porque las redes sociales como X (Twitter) y Meta (dueña de Facebook e Instagram) han eliminado las herramientas públicas que permitían investigar esto.
Aunque no votes en redes sociales, lo que ves allí influye en tu voto real. Si miles de perfiles falsos apoyan a un candidato, puede parecer que mucha gente lo quiere, cuando en realidad nadie lo hizo. Esto distorsiona cómo ves la realidad política. Lo complicado ahora es que es casi imposible saber si un perfil es real porque las plataformas ocultaron las herramientas que investigadores y periodistas usaban para detectar bots. El resultado: menos transparencia, más fácil engañar, y todos los ciudadanos más vulnerables a la manipulación sin saberlo.