
Los auditores europeos advierten que la deuda de la Unión Europea llegará a casi un billón de euros en 2027 y detectan que una de cada 25 euros del gasto tiene problemas de irregularidades. Además, descubren que los países no están gastando bien el dinero de recuperación de la pandemia.
La Unión Europea (UE) es la asociación de 27 países europeos que comparten una moneda (el euro) y un presupuesto conjunto. El Tribunal de Cuentas Europeo es la institución que revisa si ese dinero se gasta correctamente. En 2020, tras la pandemia, la UE aprobó un fondo especial llamado NextGenerationEU para ayudar a los países a recuperarse, pero ahora los auditores descubren que hay muchos errores en cómo se usa ese dinero. Lo importante es que la deuda acumulada para financiar esto crecerá muchísimo en los próximos años, lo que limitará el gasto futuro en otras cosas.
Para la gente normal, esto significa que los impuestos que pagamos pueden no llegar donde deberían. La UE tendrá mucha deuda en los próximos años, lo que dejará menos dinero disponible para nuevas políticas o inversiones en educación, sanidad o infraestructuras. Los gobiernos tendrán que elegir entre pedir más dinero a los ciudadanos o recortar gastos. También significa que hay que tener más cuidado al revisar cómo se gastan esos fondos de recuperación, especialmente en los últimos años, cuando queda dinero todavía sin repartir.