
Teresa Ribera, una de las principales responsables de la Unión Europea, promete dar herramientas legales a los municipios para limitar las viviendas turísticas. El objetivo es reducir los precios del alquiler, que están por las nubes en toda Europa.
La vivienda es cara en toda Europa. Los pueblos y ciudades quieren controlar cuántos pisos se pueden alquilar por días a turistas, porque eso reduce las casas disponibles para vivir y sube los precios. Teresa Ribera es una política española que ahora trabaja en la Unión Europea (UE), que es la organización de 27 países europeos que se coordinan juntos. Desde la UE quieren ayudar a los municipios a tener más control sobre este problema. Esto es importante porque mucha gente joven no puede comprarse casa o pagar un alquiler normal.
Si los municipios pueden limitar las viviendas turísticas, probablemente habrá más casas disponibles para alquilar a precio normal. Eso podría ayudar a gente joven a vivir en ciudades grandes, donde ahora es casi imposible. Pero también hay que ver qué reglas concretas pone cada pueblo: si son muy restrictivas, los dueños de pisos perderán dinero; si son suaves, el problema de la vivienda seguirá igual.