
Bruselas ha aprobado una norma que obligará a los fabricantes de coches a usar al menos un 25 % de plástico reciclado en sus vehículos nuevos en los próximos diez años. La medida busca que la industria del automóvil sea más sostenible y reutilice más materiales en lugar de usar plástico virgen. También incluye otras reglas para facilitar que los coches viejos se desmonten y reciclen mejor.
La Unión Europea (UE) es un grupo de países europeos que se unen para tomar decisiones comunes sobre comercio, medio ambiente y otras cosas. El Consejo Europeo es la reunión de los gobiernos de estos países. Hace años, Europa decidió que tenía que reducir la contaminación y ser más respetuosa con el planeta. Una forma es obligar a los fabricantes de coches a usar menos plástico nuevo y más plástico que ya ha sido usado antes. El Parlamento Europeo (la institución que representa a los ciudadanos de la UE) ya había dicho que sí a esta idea hace poco. Ahora los gobiernos de los países también han dicho que sí, así que la norma es oficial y pronto empezará a aplicarse.
En la práctica, esto significa que dentro de diez años los coches nuevos tendrán más plástico reciclado en su composición. Los precios de los vehículos probablemente subirán algo en los primeros años, aunque la medida entra de forma gradual. También habrá cambios en cómo se reciclan los coches viejos: será más fácil desmontar piezas y reutilizarlas. Para la mayoría de los conductores, el cambio no será evidente de inmediato, pero a largo plazo contribuye a reducir residuos y dependencia de plástico nuevo.