
La Comisión Europea reunió en Bruselas a una delegación talibán para hablar de cómo devolver a migrantes afganos que están en Europa de forma irregular. Organizaciones defensoras de derechos alertan de que esto podría exponer a los deportados a graves violaciones de derechos humanos. El asunto levanta una polémica: Europa critica a los talibanes por su represión, pero ahora pacta con ellos porque necesita devolver migrantes a Afganistán rápidamente.
Los talibanes son un grupo islamista radical que controla Afganistán desde agosto de 2021. La UE (Unión Europea, asociación de 27 países europeos) defiende públicamente los derechos humanos en sus leyes y tratados. Sin embargo, desde hace años intenta frenar la llegada de migrantes a Europa, sobre todo tras la crisis de 2015. Ahora Europa se enfrenta a un dilema: tiene afganos sin papeles que quiere expulsar, pero para devolverlos necesita el visto bueno de Kabul. La reunión de esta semana es la primera vez que los talibanes entran en territorio europeo de forma oficial. Se hizo en secreto, en un hotel y no en las sedes oficiales de la UE, precisamente para no parecer un reconocimiento del régimen talibán. Las conversaciones se centraron en personas que han cometido delitos graves y que representan una amenaza para la seguridad.
Actualmente solo el 2% de las órdenes de retorno a afganos en la UE se ejecutan, lo que muestra que aunque Europa aprueba leyes duras contra migrantes, en la práctica es difícil devolver a la gente. Esta negociación podría aumentar ese porcentaje. Para la gente común, el conflicto es real: si eres migrante irregular o afgano en Europa, corre más riesgo de ser deportado. Si eres ciudadano europeo, el gobierno dice que trabajará en expulsiones más rápidas. Pero el fondo de la cuestión son preguntas sin respuesta fácil: ¿dónde debe vivir alguien sin papeles? ¿Se puede confiar en que Afganistán no torture a los deportados? ¿Vale cualquier cosa por reducir migración? Estas decisiones afectan a millones de personas.