
Bruselas, que es donde se toman decisiones para toda Europa, está rebajando sus exigencias ambientales. Lo hacen porque las grandes empresas y algunos países les piden que no sean tan estrictos. Mientras, Europa sufre incendios y olas de calor cada vez peores.
La Comisión Europea (es el gobierno de la UE, que toma decisiones para los 27 países miembros) dirige Ursula von der Leyen. Ella prometió luchar contra el cambio climático con reglas muy duras. Pero ahora está suavizando esas reglas. ¿Por qué? Porque las fábricas y empresas dicen que les sale muy caro cumplirlas, y porque países grandes como Alemania o Francia presionan. Además, en el Parlamento Europeo (donde se votan las leyes) está ganando fuerza la extrema derecha, que odia las políticas verdes. Todo esto pasa mientras Europa ardía en incendios este verano y la gente moría por el calor. Es como decir: hace un calor insoportable, pero vamos a aflojar las reglas que lo evitarían.
Esto afecta a tu vida de forma directa pero lenta. Si la UE rebaja sus reglas ambientales, habrá menos restricciones para que las fábricas contaminen. A corto plazo, puede que algunos empleos en industria se mantengan. A largo plazo, veremos más olas de calor, más incendios, más enfermedades respiratorias. Los precios de la energía, el agua y los alimentos pueden fluctuar más si el clima se descontrola. También significa que tus hijos heredarán un clima más inestable. Es el balance entre empleo hoy versus problemas ambientales mañana.