
Un ex ministro ucraniano cuenta que pidió a Elon Musk (dueño de una empresa de satélites) permitir que Ucrania use sus satélites para atacar posiciones militares dentro de Rusia. Musk ya ayudó antes bloqueando esos satélites a los rusos. Ahora quieren usarlos para golpear las bases donde lanzan misiles contra ciudades ucranianas.
Ucrania está en guerra con Rusia desde 2022. Elon Musk es un empresario estadounidense multimillonario que controla Starlink, una empresa que lanza satélites al espacio para dar internet en cualquier parte del mundo. Estos satélites pueden usarse también para comunicaciones militares y localización de objetivos. En enero, Mijailo Fedorov (que era el ministro de Defensa, o sea, el jefe del ejército de Ucrania) pidió a Musk que bloqueara el acceso de los satélites Starlink a los rusos en territorio ucranio. Musk aceptó y esto ayudó porque los rusos perdían precisión en sus ataques. Ahora Fedorov le pide lo contrario: que permita a los ucranianos usar esos satélites para lanzar ataques dentro de Rusia, porque Rusia está lanzando muchos misiles y Ucrania se queda sin munición para defenderla.
Lo que está pasando es que Ucrania intenta conseguir nuevas formas de defenderse porque los métodos actuales no le alcanzan. Starlink es una tecnología privada que ahora tiene importancia militar, lo que plantea preguntas nuevas: ¿pueden las empresas privadas controlar decisiones de guerra? Si Musk dice que sí, los ucranianos pueden atacar objetivos rusos. Si dice que no, Ucrania seguirá sin poder golpear las bases de lanzamiento de misiles. Para la gente normal, esto significa que la guerra seguirá afectando ciudades si no hay cambios en las armas disponibles.