
Ucrania lleva casi cinco años en guerra contra Rusia y la situación no mejora. Ahora enfrenta dos problemas: los ataques rusos destruyen ciudades y energía, y Estados Unidos, bajo Trump, está retirando su apoyo y hasta suspendiendo sanciones contra Rusia.
Ucrania es un país europeo que Rusia invadió en 2022. Desde entonces hay una guerra donde soldados rusos avanzan lentamente desde el este mientras Ucrania intenta defenderse. Estados Unidos (el gobierno estadounidense) ha sido su principal aliado, mandando armas y dinero. Pero ahora Trump, que es el presidente de EE.UU., está cambiando la política: ha suspendido sanciones contra Rusia (castigos económicos) y se acerca más a Rusia que a Ucrania. Para Ucrania es muy malo porque pierde su principal protector justo cuando más lo necesita.
Para la gente en Ucrania, esto significa más bombardeos sin protección y menos recursos para defenderse. Las ciudades seguirán siendo atacadas, la energía escaseará en invierno y habrá más personas muriendo o huyendo. A nivel mundial, si Rusia consigue vencer sin coste real, otros líderes autoritarios tomarán nota: invadir países débiles sin aliados poderosos puede funcionar.