
Estados Unidos acaba de permitir a Arabia Saudí que pueda enriquecer uranio, algo que hasta ahora estaba prohibido. La razón: fortalecer la amistad con los saudíes frente a Irán. Pero hay un problema: Arabia Saudí ha dicho que si Irán consigue una bomba, ellos también la querrán.
Necesitas saber tres cosas: primero, Trump es el presidente de Estados Unidos. Segundo, Arabia Saudí es un país muy rico del Golfo Pérsico, gobernado por una monarquía (el príncipe Mohammed bin Salman es quien manda). Tercero, Irán es su enemigo en la región. Durante años, Estados Unidos ha intentado impedir que los países enriquezcan uranio (procesar materiales nucleares para hacer armas). Pero ahora, Trump ha hecho un acuerdo especial solo para Arabia Saudí. El acuerdo permite al reino enriquecer su propio uranio, algo que hasta ahora solo hacían con ayuda estadounidense. Esto es novedoso porque contradice la política tradicional de Estados Unidos de evitar que se disperse la tecnología nuclear.
Este acuerdo tiene consecuencias reales para tu bolsillo. Si Arabia Saudí y sus vecinos entran en una carrera nuclear con Irán, la tensión en el Golfo aumentará, y eso encarecerá el petróleo y la energía en Europa, incluyendo España. El precio del crudo sube, tu recibo de electricidad sube. También abre la puerta a que otros países árabes pidan lo mismo: si Arabia Saudí puede enriquecer uranio, ¿por qué no otros? Eso multiplica el riesgo de que la tecnología nuclear se disperse por lugares donde es difícil controlar qué se hace con ella. El Congreso estadounidense tiene 90 días para decir sí o no.