
Trump está furioso porque España no gasta lo suficiente en armas y soldados, mientras que casi todos sus aliados ya subieron el gasto. El embajador de Estados Unidos en España se quejó de que ni siquiera lo había recibido el presidente. Ahora Sánchez se reúne con él para intentar calmar las aguas.
Donald Trump es el presidente de Estados Unidos. Acaba de volver al poder en 2025 y está siendo muy agresivo: exige que todos los países aliados de la OTAN (la Organización del Tratado del Atlántico Norte, una alianza militar de defensa que agrupa Europa y Estados Unidos) dediquen el 5% de su dinero a defensa. Casi todos aceptaron, menos España. Pedro Sánchez, nuestro presidente, dice que no puede gastar eso porque le quitaría dinero de sanidad, educación y otras cosas importantes. Trump está enfadado. Dice que España se aprovecha de la protección estadounidense sin pagar su parte. Ha llegado a amenazar con ponerle aranceles (impuestos al comercio) a España si no sube el gasto.
Lo que está pasando es que Europa se da cuenta de que no puede confiar completamente en que Estados Unidos la defienda. Así que está buscando defenderse más sola, sin gastar tanto dinero que deje sin fondos el sistema de salud. Para los españoles, esto significa probablemente que el gasto en defensa subirá algo, pero no hasta el 5%. También significa que cada vez veremos más tensiones entre Europa y Estados Unidos, que pueden afectar a acuerdos comerciales, viajes y oportunidades de negocio.