
Donald Trump prometió bajar precios y acabar con los políticos ricos, pero ahora gobierna y la gasolina y la comida siguen caros. Mientras tanto, Trump se ha hecho aún más rico. Los demócratas están ganando elecciones locales con candidatos que piden quitar el dinero de la política y poner Medicare para todos, y esto amenaza con que Trump pierda el control del Congreso en noviembre.
Donald Trump es el presidente de Estados Unidos (es de derechas). Los demócratas son el otro partido principal (de izquierdas). El Congreso es el parlamento americano, dividido en Cámara de Representantes y Senado. Trump ganó las elecciones presidenciales de 2024 porque muchos estadounidenses estaban enfadados por el coste de vida. Pero ahora que Trump es presidente, los precios siguen subiendo: la mitad de los americanos dice no poder pagar gasolina o comida. Además, Trump ha aumentado su fortuna personal a mil 400 millones de dólares mientras gobierna. En las elecciones de noviembre, los americanos votarán para elegir nuevos miembros del Congreso, y ahora mismo los sondeos favorecen a los demócratas. Algunos candidatos demócratas progresistas están ganando primarias (votaciones internas de su partido) con un mensaje parecido al de Trump: prometen sacar dinero de la política y dárselo a la gente normal.
Para la vida cotidiana de los americanos, esto significa que el control del Congreso en noviembre puede cambiar de manos. Si los demócratas ganan, podrían bloquear las políticas de Trump o impulsar otras diferentes. Los precios altos de gasolina y comida seguirán siendo el tema más importante para los votantes, sin importar quién gane. Además, el debate sobre Israel y Gaza sigue dividiendo incluso a los votantes conservadores jóvenes, lo que suma incertidumbre a las elecciones de noviembre.