
Donald Trump (presidente de EE.UU.) asegura que Rusia y Ucrania han pactado una tregua, pero Rusia no lo confirma y sigue bombardeando ciudades ucranianas. Trump culpa a Zelenski (presidente de Ucrania) de no querer el acuerdo y acaba de hacer un trato con Putin para bajar el precio del petróleo.
La guerra entre Rusia y Ucrania lleva casi tres años. Donald Trump es el presidente de Estados Unidos que acaba de volver al cargo. Vladimir Putin es el líder de Rusia. Volodimir Zelenski es el presidente de Ucrania que está defendiendo su país de la invasión rusa. Trump ha anunciado que hay una tregua en los ataques a infraestructuras energéticas (plantas eléctricas, gasoductos), pero la realidad es que Rusia sigue bombardeando ciudades civiles. Al mismo tiempo, Trump ha hecho un acuerdo con Putin para que Rusia venda más petróleo a Estados Unidos, lo que baja el precio del crudo. Zelenski dice que esto financia la guerra rusa. La Unión Europea (UE, organización de países europeos) ha respondido aprobando nuevas sanciones contra Rusia.
En lo concreto: la gente en Ucrania sigue siendo atacada. El precio del petróleo baja un poco en todo el mundo, lo que beneficia a quién llena el depósito del coche. Trump cree que puede acabar la guerra negociando con Putin, pero mientras tanto Rusia no confirma ninguna tregua ni deja de atacar. La UE impone más castigos a Rusia. Es una situación confusa donde cada uno cuenta una historia distinta.