
Trump ha parado los bombardeos contra Irán después de que sus generales le advirtieran que si sigue atacando, el Ejército estadounidense se quedará sin municiones de defensa. El presidente estaba considerando un ataque masivo, pero sus asesores le dijeron que eso sería demasiado caro en armas.
Estados Unidos lleva dos semanas atacando Irán casi cada día. Trump (el presidente estadounidense) había cancelado un acuerdo de paz que él mismo había hecho en junio para detener estas agresiones, que habían empezado en febrero. Ahora, el general Dan Caine (el jefe militar más importante del Ejército) y J.D. Vance (el vicepresidente, número dos del gobierno) le han dicho a Trump: si sigues atacando así, nos vamos a quedar sin municiones y sin sistemas para defendernos si Irán nos ataca. Por eso Trump ha ordenado parar los bombardeos este fin de semana y ha dicho que quiere negociar en lugar de seguir atacando.
Lo que significa esto en la práctica: los bombardeos contra Irán se han parado, al menos de momento. Eso reduce el riesgo de que la situación explote aún más en Oriente Próximo. Para los estadounidenses y europeos, una escalada menor significa que los precios del petróleo probablemente no subirán tanto (el petróleo sube cuando hay conflictos). Para Irán, la pausa en los ataques quizá abra una puerta a negociaciones. Pero todo es muy frágil: Trump dice que mantiene todas las opciones, así que los ataques pueden volver a empezar en cualquier momento.