
Estados Unidos y Dinamarca han llegado a un acuerdo sobre Groenlandia: la isla sigue siendo de Dinamarca, pero Trump (el presidente estadounidense) tendrá el control total de la defensa militar. La OTAN (la alianza militar de Occidente) ha dado su aprobación porque refuerza la protección del norte de Europa.
Groenlandia es una isla enorme en el Ártico que pertenece a Dinamarca (un país europeo pequeño). Hace poco, Trump dijo que quería que Estados Unidos comprara o controlara Groenlandia. Dinamarca se negó a venderla. Ahora han negociado un acuerdo raro: Groenlandia sigue siendo de Dinamarca, pero el ejército estadounidense podrá hacer lo que quiera allí sin pedir permiso. La OTAN es la alianza de defensa de Europa y América del Norte; apoya esto porque teme que Rusia ataque desde el Ártico.
En la práctica, esto significa que Estados Unidos puede instalar bases militares, armas y tropas en Groenlandia sin negociar cada vez con Dinamarca. Groenlandia, que tiene unos 57.000 habitantes, verá aumentar la presencia militar extranjera. Para el ciudadano normal, esto afecta a la geopolítica mundial: refuerza el poder militar estadounidense en el Ártico, donde hay recursos naturales y competencia con Rusia. Dinamarca mantiene la soberanía oficial pero pierde control práctico.