
Donald Trump ha cancelado el visado de la embajadora brasileña en Estados Unidos como represalia porque Brasil rechazó dar visados a dos diplomáticos estadounidenses. Lula, el presidente de Brasil, dice que Trump intenta interferir en las elecciones brasileñas que se avecinan. La relación entre ambos países está muy tensa.
Brasil y Estados Unidos son dos grandes potencias de América. Trump es el presidente estadounidense, y Lula es el presidente de Brasil (un político de izquierdas que ganó las últimas elecciones). Normalmente los presidentes de estos dos países se llevan bien, pero Trump y Lula tienen diferencias políticas. Hace poco, el Gobierno brasileño se negó a dar visados a dos diplomáticos de Washington. Ahora Trump responde cancelando el visado de la embajadora brasileña (la persona que representa a Brasil en Washington). Brasil dice que esto es un intento de Trump para meter miedo y afectar a las elecciones presidenciales que Brasil celebrará en octubre.
Cuando dos países grandes se pelean así, el daño es real para la gente normal. Los negocios entre Brasil y Estados Unidos pueden ralentizarse. Los viajes y los trámites se complican. Además, si la tensión sigue, otros países pueden tomar partido, lo que crea más conflictos. Esta crisis demuestra que la amistad entre países no es segura y depende mucho de que se lleven bien los líderes políticos.