
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha anunciado las sanciones económicas más duras jamás aplicadas contra Irán. Quiere cortar todo tipo de dinero y ayuda financiera que llega al país. También amenaza a otros países: si ayudan a Irán, ellos también sufrirán castigos económicos.
Estados Unidos y Irán llevan años enfrentados. Trump es el presidente estadounidense y está en contra del gobierno de Irán (dirigido por los Ayatolás, líderes religiosos). Los dos países llevan tiempo con tensiones militares y económicas. Hace poco expiró un acuerdo entre ambos sobre armas nucleares. Ahora Trump dice que va a aplicar las mayores sanciones económicas de la historia: va a impedir que Irán reciba dinero del exterior, que venda petróleo, que haga transferencias bancarias internacionales. Además, amenaza a cualquier país o banco que ayude a Irán: también recibirán castigos económicos de Estados Unidos.
Estas sanciones afectarán directamente a los precios del petróleo a nivel mundial, porque Irán es un gran productor. Eso puede subir la gasolina en todas partes, incluida España. También presiona a empresas europeas que trabajan con Irán: tendrán que elegir entre perder clientes en Oriente Próximo o perder el mercado estadounidense. En Irán, la gente normal verá más carestía y desempleo. El riesgo real es que el conflicto suba de tono y termine en enfrentamiento militar directo.