
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, dice que podría dejar de respaldar que las islas Malvinas sean británicas. Lo hace para presionar a Reino Unido a gastar más dinero en defensa. Las Malvinas llevan en disputa entre Argentina y Reino Unido desde hace décadas.
Las islas Malvinas son un archipiélago en el Atlántico Sur. Reino Unido las controla desde 1982, cuando ganó una guerra contra Argentina. Desde entonces, Argentina pide que se las devuelvan, pero Reino Unido se niega. Estados Unidos, hasta ahora, ha sido neutral en este conflicto, es decir, no toma partido. Trump es el presidente estadounidense. Ahora sugiere que podría cambiar de postura y dejar de apoyar a Reino Unido. Lo dice como forma de presionar a los británicos para que gasten más dinero en defensa militar, algo que Estados Unidos quiere de sus aliados.
En la práctica, esto afecta a los 3.000 habitantes de las Malvinas, que viven bajo administración británica. Genera tensión diplomática entre Estados Unidos, Reino Unido y Argentina. Aunque Trump solo sugiere cambios sin confirmarlo, muestra que el apoyo internacional a las posiciones actuales no es tan firme como parecía. Los gobiernos y las empresas que operan en la región verán con incertidumbre qué decisión toma finalmente Estados Unidos.