
Castilla y León, Aragón y Extremadura, gobernadas por el PP con Vox en cargos de infancia, se niegan a acoger a niños migrantes solos llegados a Ceuta. Pero los datos muestran que estas tres regiones solo tienen ocupado el 28% de sus plazas disponibles, lo que significa que tienen mucho espacio libre.
En Ceuta, una ciudad española en el norte de África, hay más de 2.600 niños y niñas migrantes sin acompañante adulto viviendo en condiciones muy difíciles. El Gobierno central quiere repartirlos entre todas las comunidades autónomas (regiones) españolas. El PP (Partido Popular, derecha) gobierna en muchas regiones, y en tres de ellas —Castilla y León, Aragón y Extremadura— ha cedido los asuntos de infancia a Vox (un partido de ultraderecha). Estas tres regiones se niegan directamente a acoger a estos menores. Sin embargo, según datos oficiales, estas comunidades tienen menos del 30% de sus recursos ocupados, es decir, tienen mucho espacio libre donde podrían alojar a estos niños.
Lo que preocupa a la gente normal es que hay más de 2.600 niños en Ceuta viviendo en la calle o en condiciones muy precarias, y España tiene plazas disponibles para acogerlos. Mientras los gobiernos regionales discuten sobre números y procedimientos, estos menores siguen en peligro. El debate político sobre quién debe pagar y quién debe acoger es secundario: lo urgente es sacar a estos niños de la calle. Las familias españolas esperan que sus gobiernos resuelvan esto rápido, independientemente del color político.