
Europa ha aprobado una norma nueva sobre cómo deben ser los envases. Quieren que sea más fácil reciclarlos y reutilizarlos. El problema: supermercados y restaurantes dicen que adaptarse cuesta dinero, y ese dinero lo pagaremos nosotros en la compra.
La Unión Europea (UE, la organización que agrupa a los países europeos) acaba de crear una nueva regla llamada PPWR (Reglamento Europeo de Envases y Residuos de Envases). Empieza a aplicarse esta semana. La regla dice que los envases tienen que diseñarse para que sea fácil reciclarlos o reutilizarlos, y que las empresas deben usar menos plástico y papel. Hasta ahora, las tiendas y restaurantes ponían los productos en envases sin pensar mucho en esto. Ahora tienen que cambiar sus empaques, máquinas y forma de trabajar. Supermercados, fabricantes de comida y bares dicen que esto cuesta mucho dinero.
Lo cierto es que esta norma probablemente hará que algunos productos cuesten un poco más en el supermercado o en los bares. Las empresas tienen que invertir en nuevos envases, nuevas máquinas y nuevos sistemas. Eso es un coste real. Pero también es verdad que si no hacemos algo con tanta basura de empaques, el problema ambiental será mucho más caro para todos a largo plazo. Lo importante es ver si los aumentos de precio son razonables o si las empresas aprovechan para meter la mano en el bolsillo más de la cuenta.